Con respecto al COMUN: Primera parte

Por Jesús M. Acuña Méndez
11 enero 2013

Tras el nacimiento este nuevo año, han sucedido cosas muy interesantes en esta ciudad. Quiero referirme en concreto a la participación ciudadana manifestándose en contra del pago del impuesto especial para el fortalecimiento de infraestructura municipal (“COMUN”).

Desafortunadamente, la falta de desarrollo cívico de los hermosillenses nos ha impedido organizarnos y solidarizarnos para enfrentar problemas que a todos nos afectan. Pero bueno, el asunto del impuesto en cuestión ha demostrado ser uno muy candente. Las redes sociales no dejan de vibrar y ha habido algunas manifestaciones viales (unas “a pie” y otras en auto) importantes.

Sin embargo, creo que es nocivo seguir en la presente dinámica sin analizar de fondo qué es lo que nos pasa como sociedad civil: cómo reaccionamos históricamente ante los problemas que afectan a nuestra sociedad y qué hacemos frente a las acciones del gobierno que lamentablemente nos perjudican.

Primero, abordaré el tema del impuesto. Hace un año, en distintos lugares de nuestro Hermosillo, podíamos ver grandes espectaculares (pagados por el gobierno) que agradecían al presidente Calderón el retiro impuesto por la tenencia vehicular. Ahora, ese mismo gobierno es el que busca reinstaurar dicho impuesto. ¿Como que hay algo raro, no?

Y si a eso le agregamos que es el mismo gobierno que se jactó de darle "poder" a la gente ("con el poder ciudadano venceremos"), pues más que cómico, el escenario resulta triste y absurdo.

Segundo, dudo mucho que seamos los ciudadanos los que debamos pagar los platos rotos por una evidenteincapacidad para administrar los recursos públicos y por los boquetes de muchísimos millones de pesos cuyo destino final resulta sospechoso en muchos casos.

Y, ojo, no sólo estoy hablando de la administración estatal… invito a que la gente estudie el balance de la deuda del municipio en el año 2009 y en el 2012.

Tercero. En lo personal creo que nuestro gobernador tiene un desarrollado instinto político, pero al mismo tiempo no albergo la menor duda de que muchas personas que lo rodean carecen de algo muy elemental (pero muy importante): sentido común. Independientemente de ello, creo que sí se hizo un análisis de costo-beneficio en la implementación de esta medida. ¿A quiénes va a afectar con este impuesto? ¿Qué porcentaje de la sociedad representa este grupo perjudicado con este impuesto? ¿Es este sector uno que ha sido cívicamente muy cómodo o uno que siempre se ha manifestado con coraje ante las irregularidades sociales que día con día nos rodean?

El análisis de los autores de esta medida es simple: "Vamos a cobrarle a la minoría “adinerada”… a esa minoría que nunca reacciona, que nunca participa, que va a hacer faramalla y media, pero que al final va terminar pagando."

Esto me conduce a mi último punto, que es el más importante de todos. ¿Qué es lo que nos mueve como sociedad civil? ¿Hasta qué punto estamos realmente comprometidos con la solución de nuestros problemas colectivos? Porque ¡qué oportuno resulta (subirse a un carro, en un domingo, ponerse pitar y después estacionarse en un baldío) quejarse cuando un problema solo me afecta a mí!

¿Dónde han estado estos neo "activistas" que día con día se quejan en Facebook, en Twitter? Yo los veo diariamente muy efusivos, pero me consta que jamás han movido un dedo para comprometerse con acciones concretas que vayan más allá del mundo virtual. ¿Dónde han estado esos miles de automovilistas que se han manifestado recientemente… dónde han estado a la hora de quejarse por la indignante pobreza que azota a uno de cada tres hermosillenses? ¿Dónde han estado para manifestarse por la pobre condición de infrestructura que tiene nuestra ciudad? ¿Dónde han estado para exigir que se respete el Estado de Derecho? ¿Dónde han estado para indignarse ante la construcción de obras millonarias donde las deudas se socializan pero las ganancias obtenidas se privatizan? ¿Dónde han estado esos miembros partidistas -que ahora son oposición- y que hoy evidentemente también están atrás de las actuales quejas?

Y, mucho ojo, estos SÍ son problemas que nos afectan a todos… no sólo a un grupo "minoritario" de nuestra sociedad.

No se nos olvide que el gobierno baila al son que sus gobernados le toquen. No es al revés.

Hoy enfrentamos al llamado "COMÚN". Pero día con día enfrentamos y enfrentaremos problemas mucho pero mucho más serios e increíblemente no nos organizamos ni nos manifestamos para resolverlos.

Está bien que nos manifestemos, pero comencemos a ser más honestos con nosotros mismos. La clave de nuestro desarrollo está en nosotros, en nuestro compromiso y acción, no en la de nuestros representantes en el gobierno. Debemos de comenzar a auto evaluarnos con más madurez, con más seriedad. De lo contrario, seguiremos estando en pañales en nuestro proceso de desarrollo como sociedad civil y como democracia.

P.D.- Pueden ser 5,000 o 10,000 los carros que en domingo (que obviamente es más cómodo que en día hábil) vayan circulando por nuestros bulevares y se estacionen en un baldío... Pero el impuesto no se va a tocar. Intuyo que nuestra única solución reposa en una de dos vías:

1. El NO pago del impuesto, que representaría una demostración sin precedentes de resistencia civil organizada. En este caso, los momios están en contra de dicho desenlace puesto que somos históricamente apáticos. Pero bueno, nunca es tarde para comenzar.

2. La vía legal, que es la más poderosa. Ya sea mediante un ejercicio de madurez, de rectitud y de responsabilidad por parte de nuestros legisladores locales, que echen atrás el impuesto… o por medio de un amparo. Desafortunadamente, le voy más a la segunda. Y adivinen qué: al parecer "un pajarito" que conozco puede que ya tenga la clave.

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