"ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE QUE NOS DEFINE"


El Movimiento por la Paz Justicia y Dignidad (MPJD) ha venido a darle una voz a todas las personas que son víctimas del dolor producto de la impunidad, el crimen, el ineficiente trabajo de las autoridades... en fin, del pobre estado de derecho en el que nos encontramos como Nación. Por todo ello, no solo reconocemos sino que agradecemos la labor que han venido haciendo todas aquellas personas que conforman a dicho movimiento, cuyo principal vocero es el poeta Javier Sicilia (cuyo hijo y seis amigos de éste, fueron asesinados por miembros del crimen organizado, sin deberla ni temerla).

El MPJD se ha encargado de recorrer el país, de escuchar a hermanos y hermanas de dolor, de recoger impresiones y denuncias de todos aquellos mexicanos que han padecido el infierno de la inseguridad. También, con todo el derecho y autoridad moral, le han exigido a los gobernantes y representantes (diputados, senadores, presidente y gabinete) que cambien las degeneradas condiciones en las que nos encontramos. Les exigen, porque finalmente, es el único y principal trabajo de éstos últimos el ver por el bienestar de todos los mexicanos.

Sin embargo, consideramos que hay un detalle donde creemos que el MPJD erra: le piden a la gente beneficiada por el status quo, que sean ellos mismos quienes lo cambien. Es decir, mucha (no todos) de la gente que ha llegado al poder (y que lo ha ejercido en beneficio de intereses paralelos a los que reclama la sociedad mexicana) está ahí justamente por lo mal que funciona nuestro sistema.

En ese orden de ideas, ¿a quién van a escuchar las personas en los partidos y gobierno: a los factores de poder que los pusieron ahí y que los respaldan o a la sociedad civil en general? Lo mismo pero en otras palabras: un senador, al escuchar los reclamos del movimiento, pensaría algo así como: "Ah caray... estas personas tienen razón... el país está muy amolado por la actual configuración de las cosas... y me están exigiendo (porque soy senador) que actúe para cambiar y mejorar dichas condiciones... PERO... si esas condiciones cambian, alguien como yo jamás llegaría ni siquiera a ser diputado local (en una sociedad/democracia desarrollada) y mi poder se esfumaría. ¿Qué hago entonces?"

Es por eso, que una de sus principales figuras, Julián Lebarón, se separó del movimiento. Una auténtica organización ciudadana debe de emprender medidas transformadoras con independencia del gobierno o de los partidos. Si es la sociedad civil la principal fuente de recursos intelectuales, humanos (y en algunos casos económicos), ¿porqué no ser eje protagónico en nuestro propio desarrollo? Finalmente, tanto los partidos y los gobiernos (que son quienes tienen el caudal económico y la fuerza política para actuar) son quienes quedan en evidencia, por su incapacidad en comparación con los logros de un grupo de "simples ciudadanos que se pusieron de acuerdo para resolver sus problemas".

Esa es parte de la filosofía de CREAMOS México: los CIUDADANOS debemos de comenzar a ser parte de las acciones que mejoren nuestras comunidades, no solo quejarnos (tenemos el derecho a hacerlo, pero en un ambiente de cinismo como el actual, eso no ayuda) y esperar que los aparatos oficiales –que demuestran su ineptitud y mediocridad- sean los únicos responsables. Comencemos a CREER en nuestra capacidad para CREAR.

El momento ha llegado.

Con esperanza,
CREAMOS México

E-mail: info@creamosmexico.org